El coleccionista y el coleccionismo

El coleccionista y el coleccionismo

Hoy vamos a hablar sobre la figura de el coleccionista y el coleccionismo. El común de los mortales, el que no se considera coleccionista, no se detiene a pensar en si es coleccionista o no. Es posible, incluso, que te pregunten si coleccionas algo y tu primera reacción sea contestar que no por mucho que tengas la nevera llena de imanes, cuatro o cinco tazas de alguna temática concreta, posavasos, pegatinas o encendedores (que mucha gente no los colecciona, pero no los tiran con la esperanza de volver a usarlos o de que alguien te lo levante en una reunión de amigos, fiesta, rave…)

No me voy a atrever a afirmar que todos coleccionamos algo porque “todos” es…como mucho y tal, pero creo poder afirmar que si estás leyendo esto eres, o de mi familia, o alguien que colecciona, ha coleccionado o está pensando en hacerlo y es que quien más o quien menos tiene a un coleccionista dentro, ya sea libre y orgulloso o retraído y tímido, pero seguro que lo reconoces. ¿No te ha pasado que en algun momento de tu vida has pensado en comenzar con el coleccionismo de…que se yo…por ejemplo…juegos, videoconsolas, cromos o llaveros? ¡Seguro que sí!

Existen mas de ochenta tipos de coleccionismo diferentes, coleccionismo con cara y ojos, coleccionismos identificados y relacionados con multitud de colecciones y coleccionistas, pero si nos lo permitís nos vamos a centrar en un tipo de coleccionismo que no todos conocéis por su nombre original pero que es la esencia de Frikingos y define aquello que compráis para vuestras vitrinas y estanterías; las joyas de vuestra corona.

¡Os presentamos a las Prop Réplicas!

¡De qué carajo hablas! ¿Qué son las Prop Réplicas?

Prop réplicas de Star Wars
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No puedo evitar preguntarme si la marca Funko incluyó “Pop” como guiño o referencia a “Prop” el caso es que así se llaman y no podemos descartar que parte de su éxito naciera (porque todo es nada antes de ser todo, o mucho…incluso muchísimo) de la modificación del concepto “Prop”. Me imagino a alguien comentando en una reunión creativa lo interesante que podría ser usarlo, a lo que otro alguien contestaría que “todos los derechos reservados”, entonces el primero diría “pues sin la erre” … Whatever, sorry, ¡me pierdo en mis cosas!

Una Prop Réplica es una recreación de los utensilios de una producción audiovisual. Vale, se centra en la utilería, lo veo, pero la esencia es la misma. La idea, lo ideal, lo mejor, lo más exclusivo, diferencial y caro es encontrar una Prop réplica que sea totalmente fiel al elemento original. De hecho, cuanto más fiel es la Prop replica al original más difícil es de encontrar, y por supuesto más cara. ¡Pero ojo! Que aquí existen diferentes vertientes ya que tenemos el coleccionista que busca el escudo del Capitán América Marvel Legend 75 aniversario (aquí los tienes todos) nuevo, impoluto y como recién salido de la fundación Stark y el coleccionista que lo prefiere trillado, golpeado, desgastado (efecto desgastado quiero decir) y a ser posible con algun rasguño porque es el que representa la escena en la que Capitán América lucha contra su mejor amigo en El Soldado de Inverno, por ejemplo.

Propping hay para disfraces, vestuario o Cosplay. En PVC o resina para la producción en masa. Existen Props en papel o Propping de hardware. Y seguiremos inventando o haciendo que inventen porque nos encanta coleccionar, agrupar, aunar, cuidar, seleccionar y mostrar nuestros videojuegos, relojes, botellines de cerveza, zapatos, pins, películas, música, mapas, historietas e incluso mandos a distancia preferidos por mucho que en la mayoría de los casos ocupen demasiado espacio. No, el espacio nos importa menos que el recuerdo, la nostalgia.

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Nos gusta ser el coleccionista que colecciona lo que otros no han podido, el que tiene lo que otros no, pero no solo por los demás, no solo por presumir, que también, no nos engañemos sino por la satisfacción de hacerlo, la satisfacción de tener un rincón físico que no permita que el olvido absorba el recuerdo de aquel escalofrío que recorrió tu cuerpo cuando viste aquella escena de Superman, El Señor de los Anillos o Cazafantasmas. Un rincón tuyo que compartir con el mundo, que te define en parte y que te hace sonreír, viajar y sentir que hay algo diferente que vive en ti. ¿Hay un amigo en ti? Perdón, no he podido evitarlo.

¿Qué coleccionas tú?

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¡Te esperamos!

La figura del coleccionista y el coleccionista de figuras

La figura del coleccionista y el coleccionista de figuras

En la figura del coleccionista y el coleccionista de figuras hablamos de la historia y las motivaciones de los coleccionistas. ¿Qué nos impulsa a seleccionar, recopilar, ordenar y exponer los mal llamados “juguetes de adultos”? ¿Estamos mostrando rasgos infantiles por hacer acopio y gala de nuestra colección de figuras?; o por el contrario, ¿Hay algo más detrás de este hobby que engancha a gente de lo más diversa?

Historia del coleccionista

Uno de los rasgos más característicos e interesantes del ser humano, y lo que nos diferencia de muchos otros animales inteligentes, es nuestra capacidad de crear. Desde las pinturas rupestres prehistóricas hasta los actuales blockbusters del cine, pasando por todo tipo de manifestación artística: música, literatura, arquitectura y, como no, escultura. Sin entrar en consideraciones sobre qué implica “el arte” en sí (esto daría para eternas discusiones), encontramos un punto común en toda manifestación artística; el afán de comunicar sentimientos concretos del artista.

Tanto tienes, tanto…sabes

Una biblioteca con los mejores títulos de ciencia ficción. terror, fantasía y rol

Los museos y bibliotecas de la antigüedad supusieron el inicio del coleccionismo como fenómeno social. En un principio eran estamentos de la propia ciudad que se encargaban de seleccionar, recopilar y exponer (¿os suena de algo?) tratados matemáticos, médicos, biológicos, humanos… conocimiento al fin y al cabo. El caso es que a los ciudadanos les gustaba saber que había alguien preocupado por ordenar y guardar este conocimiento, y que en cualquier momento podían tener acceso a él.

El renacimiento del coleccionista

Conforme evolucionaba el ser humano, también lo fue haciendo el coleccionismo. Ya en el renacimiento había surgido la figura del Patrón o Mecenas, que eran personas o fundaciones con riqueza y poder que protegían a los artistas y adquirían y promovían sus obras. En estos casos ya no había tanto un afán de obra social como una necesidad de predominio y superioridad de un mecenas sobre los demás; quién tuviera las mejores obras y favoreciera el desarrollo de los mejores artistas, tendría más relevancia. Sería el actual y menos elegante “a ver quién la tiene más grande”. Ni que decir tiene que el artista “protegido” acababa por adaptar sus capacidades al apetito artístico de su patrón; a veces incluso las adaptaba a apetitos más… diversos; de ahí vendría la expresión “¿me-cenas?”. Venga… hasta luegui.

El coleccionismo de hoy

Y ya por fin llegamos al coleccionista contemporáneo, si, a ti, que seguramente te estés preguntando por qué te he soltado todo este rollazo histórico acerca del coleccionismo. Pues principalmente porque no hay posibilidad de explicar de forma clara y concisa por qué nos gusta tanto coleccionar. Necesitamos de un contexto histórico y social para empezar a formarnos nuestra propia opinión sobre ello (porque, tenedlo claro, será al fin y al cabo una opinión, no hay consenso psicológico que explique este impulso)

El arte de coleccionar

El coleccionista es un voyeur, un hedonista visual que goza sabiendo que allá donde mire encontrará escenas, materializadas en figuras, que le removerán. Y como ese mecenas del renacimiento, encuentra cierto deleite en saber que su patrimonio es el más exclusivo. Ya no importa lo que siente el artista; solo importa lo que causa en ese pequeño dios de su propio universo que es el coleccionista.

Juicios y prejuicios

Figuras de coleccionista

Si eres un coleccionista que se precie de serlo, seguramente te habrán preguntado alguna vez algo del estilo “¿por qué acumulas cosas que no usas?” o “¿no eres un poco mayor para tener esos juguetes?”. Sí, a la gente le encanta juzgar. ¡Qué chorprecha! Ya sea porque necesitan tener todo etiquetado y bajo control (malditos sean, son coleccionistas y ni se dan cuenta) o porque les sale de sus partes nobles, el caso es que piensan que necesitas un motivo para hacer algo que ellos no harían. Y como lo que ellos no harían se escapa de toda lógica universal (introduzca aquí su emoji de paciencia), pues hala, etiqueta al canto: inútil, absurdo… infantil.

Una colección de motivos

¡Pues claro que hay un motivo para coleccionar! La cuestión es ¿necesitamos saberlo? Sinceramente, todos nos movemos por deseos y miedos. Nos acercamos a aquello que nos produce placer y nos alejamos de lo que nos provoca sufrimiento; tan sencillo como eso. ¿Puede nuestra necesidad de coleccionar responder a un sentimiento de nostalgia de tiempos mejores? ¿Puede responder a una obsesión por controlar y etiquetar que rige nuestra mente? Vamos a acabar antes si decimos que hay tantas razones como coleccionistas.

Y es que cada uno, y dependiendo de lo que coleccione, tiene su propia motivación, consciente o inconsciente. Y si no nos importa entenderla a nosotros mismos, imagina lo que nos importará si el resto de la gente la entiende o no. Entre cero coma cero y nada. Por eso acabamos por abandonar con presteza las conversaciones sobre coleccionismo y en especial sobre coleccionismo friki, con personas ajenas al mundillo, y por eso formamos vínculos rápidamente con personas que lo viven como nosotros. Entre coleccionistas nos entendemos.

“…es como el fútbol. Dos bandos pueden desear ardientemente vencerse el uno al otro y hasta odiarse mutuamente como bandos, pero si alguien se acercase para decirles que el fútbol es un juego idiota, que no merece la pena de jugarse o interesarse por él, se unirían para oponerse al intruso. Lo que cuenta es lo que se siente, y nada más.”

El coleccionista. John Fowles.

Tipos de figuras de colección

En cuanto a mí, he de confesar que siento debilidad por las figuras de acción de manga y anime. Si estáis leyendo este post es muy probable que seáis aficionados a coleccionarlas, y que conozcáis perfectamente qué son. Pero también puede ser que la curiosidad os haya traído hasta aquí sin ser aficionados. Sea como sea, y por haber aguantado como unos campeones, os voy a contar por encima qué tipo de figuras os podéis encontrar; quién sabe, quizás descubráis una nueva pasión.

La clasificación que nos ocupa no entra a valorar los materiales, que serán los habituales: plástico, PVC o resina; esta clasificación responde a la morfología y escala de la figura.

Nendoroid

Da miedito, la verdad

Figuras estilo chibi, o sea, de torso pequeño y cabeza para siete pescuezos. Es el equivalente asiático y más elaborado de los Funko Pops. Son las que más abundan y, posiblemente, las favoritas de la mayoría de los coleccionistas. Sus temáticas son muy variadas, desde el manga hasta el cómic occidental, pasando por franquicias como El señor de los anillos, El mandaloriano, etc. Por lo general son figuras de unos 10 cm, con pie transparente perforado (para facilitar la sujeción de la figura) y cabezonas como ellas solas, lo que les da el aspecto ‘kawaii’ (que viene a significar tierno o cuqui en japonés) Si se te ha ocurrido la broma de ¡Qué guay! mereces que se te desconche tu figura favorita, por chungo. ¡Next!

Figmas

En nuestra tienda puedes encontrar algunos ejemplos en Dragon Ball o anime

Otro tipo muy extenso. Son figuras de entre 11 y 24 cm de temáticas variadas también, aunque las más abundantes serían las relacionadas al manga/anime y los videojuegos. Hace algún tiempo escribimos un artículo que puede que te apetezca ojear: Manga y anime VS cómic: la batalla de las estanterías.

Hay dos tipos de figmas:

 Xtra Figures: Figuras rígidas con un pie generalmente de color negro con adornos y símbolos de la serie a la que pertenece.

Figuras articuladas: figuras manipulables sin peana. Los más puristas no los consideran artículos de colección, sino más bien “juguetes”, puesto que al ser articulados, son susceptibles de sufrir deterioro, lo que indudablemente haría que se devaluaran. Pero ya sabéis aquello de: “si si… va a ser articulo de coleccionista lo que tú me digas… campeón”.

HQS

Figuras Marvel baratas

Figura exclusiva, edición limitada y mejor precio garantizado

Son las High quality figures. Vendría a ser la “champions league” de las figuras de acción. Nos encontramos con pequeñas obras de arte que cuentan con todo lujo de detalles, mostrando hasta los lunares característicos de los personajes (no, no exageramos). Representan escenas épicas de estos personajes, ya sea luchando o adoptando sus poses más características. Suelen venir acompañadas de accesorios extra, como podrían ser paisajes de fondo y cosas por el estilo. Son figuras bastante frágiles que suelen requerir de sitios especiales para su exposición, como por ejemplo vitrinas o urnas. Spoiler: No son baratas, pero creednos que merecen cada céntimo invertido en ellas.

Para muestra un botón de las figuras de coleccionista que tenemos en nuestra tienda: 

Figuras de coleccionista

Gashapons

Los ‘capsule toys’ tan famosos en Japón. Los Gashapons son figuras de acción de unos 10 cm, de plástico o PVC, que podemos obtener en máquinas expendedoras. A pesar de que son figuras de menor calidad que las anteriores, cuentan con el morbo de no saber qué figura vas a extraer de la bolita que te suelta la máquina. Podría tocarte algún diseño exclusivo o modelo super raro por el que algunos coleccionistas estarían dispuestos a pagar importantes sumas de dinero.

¿Y a vosotros, Frikingos? ¿Qué figuras os remueven más? ¿Cuál es la joya de vuestra colección? Y, en el caso de que aún no seáis aficionados y os lo estéis planteando, ¿qué estilo os llama más para iniciaros? Esperamos vuestros comentarios con ansia, porque, por si no lo sabíais… los coleccionamos.

¡Hasta la próxima, figuras!