Nuestro granito de hype con Loki, estreno de un mentiroso en serie a su inminente “premiere” en Disney+

Loki, la nueva serie de Marvel hace su gran presentación, y algo nos dice que entrará como elefante en cacharrería en nuestros ya ‘hypeados’ corazoncitos. Loki, ese personaje incomprendido y denostado, regresa a las pantallas entre un mar de dudas respecto a las implicaciones que su historia podrá tener en el futuro más inmediato del Universo Marvel. ¡Por Odín que este estreno traerá cola!

Loki o la insoportable mezquindad del ser

 

Loki, la insoportable mezquindad del serCuando uno se sumerge en las películas de Marvel no podemos hacer más que disfrutar; es así de sencillo. Sin entrar a valorar la calidad del guion, la profundidad de las historias relatadas ni si las motivaciones de los personajes son legítimas o no, lo cierto es que en muy raras ocasiones se nos habrá hecho larga una película de este universo. Siempre tendremos nuestras preferencias, claro está, pero en líneas generales nos lo pasamos bomba durante la mayor parte de la proyección.

 

La adaptación audiovisual del mundo creado por Stan Lee iba a ser un éxito sí o sí, creo que nadie tenía dudas al respecto. Pero, en mi caso, no puedo negar que a veces me queda un regusto amargo cuando veo el trato recibido por algunos personajes de los comics. Es evidente que el cine jamás podrá alcanzar la profundidad a la que los comics bucean en las motivaciones y sentimientos de un personaje. (¿películas mejores que el libro del que se adaptaron? Whaaaaat?)

Logo de Marvel

Un dios de la mentira… ¿de mentira?

Loki no es una excepción; y uno no puede dejar de percibir cierta poesía en ello. El sino de Loki es el rechazo y la infravaloración. Nada más nacer fue repudiado por su padre Laufey, que lo escondió de la vista del resto de sus congéneres gigantes porque, literalmente, no daba la talla. Más tarde en Asgard, sufrió también la suspicacia y el desdén de los asgardianos, que lo intuían muy distinto a ellos. La historia del dios del engaño fue forjada en el yunque del menosprecio y su adaptación a la gran pantalla no iba a estar exenta del mismo.

Loki con el martillo de Thor

He de reconocer, por otra parte, el esfuerzo que se puso en intentar preservar la esencia de este villano. Para empezar, la elección de Tom Hiddleston para interpretarlo no me puede parecer más acertada, tanto por sus maneras actuando como por la cara de gamberro entrañable que le acompaña. Respecto al propio personaje, ha recibido una carga de atención importante en ciertos momentos de las películas, pero también ha sido maltratado en otros tantos, al servicio, a veces, de la risa rápida. (Imposible olvidar el momento con Hulk en el edificio Stark)

 

En general, da la sensación de que en algunos momentos las motivaciones de Loki van a la deriva; se dan cambios muy grandes en el personaje y los acontecimientos no terminan de explicar con profundidad el por qué del nuevo rumbo. Pero incluso rodeado por esta bruma de confusión e indefinición, Loki brilla como la estrella de hielo que es. Mucho más que un simple villano; es héroe y antihéroe, el ying y el yang, la eterna contradicción de un alma que busca constantemente una aprobación que solo él mismo debería proporcionarse. ¿Cómo no nos vamos a identificar con semejante carga? Y es que mentiría si dijera que no tengo debilidad por él, y creo que es mejor dejarle las mentiras a aquellos que hacen un arte de ellas.

Loki ha muerto. ¡Larga vida a Loki!

Loki ha muerto, larga vida a Loki

Impresionante dibujo de David López

Parece ser que Marvel ha encontrado un filón con este nuevo formato de miniserie que ya vimos en Wandavision y en la más reciente Falcon y el soldado de invierno. Un híbrido entre película alargada y serie tradicional, con interconexiones importantes con el pasado y el futuro del UCM. Aun queda por saber que tipo de implicaciones tendrá en los próximos títulos de Marvel, pero algo si sabemos, y es que servirá como introducción para la segunda entrega de Doctor Extraño “El multiverso de la locura”. Y es que parece ser que en esta serie también nos daremos un bañito en un mar de realidades alternativas y neas temporales.

Con semejante premisa, el resultado, si está bien tratado, puede ser épico. Recordad, además, que podremos ver al Loki que desapareció justo después de la batalla de Nueva York; un Loki que no ha sufrido ninguno de los giros del arco de personaje que vimos en las sucesivas películas, y que, por lo tanto, no ha experimentado acercamiento a su propia luz ni la redención que, a nivel personal, esta siempre conlleva.

Así pues, esta serie promete rescatar al Dios del engaño más gamberro y caótico. Una oportunidad de oro de poner a este personaje en el lugar que, por su carisma y grandeza, merece. ¿Veremos al temible hechicero que realmente es Loki por fin desatado? Yo no sé vosotros, pero estoy que no cag… queeee me puede la impaciencia. Ahora, si le disculpáis, tiene que destruir Jotunheim. Loki ha muerto: ¡larga vida a Loki!